
Los chilenos amantes del rock están preocupados. El cierre de su único gran recinto local para megaconciertos, el Estadio Nacional de Santiago, amenaza con sacar a la capital chilena del circuito latinoamericano de espectáculos internacionales y poner a Lima como la nueva gran plaza continental de estos eventos, como lo son las ciudades de Río de Janeiro, Sao Paulo y Buenos Aires.
Pedro Romero, productor de Time for fun, la empresa que recibió la negativa final del Gobierno para cambiar el recital de Jonas Brothers de la pista atlética al estadio dijo a El Mercurio que “la competencia es férrea. Hace unos años Perú era una nebulosa, sin promotores serios ni esponsors, pero ahora poseen más recintos y no tienen nada que envidiar”.
El Mercurio reseña sobre la avalancha de conciertos que se viene realizando el Perú desde varios meses y explican que este “boom” se debe a que “el gobierno, las entidades deportivas y las productoras vienen impulsado una política para integrar al país al circuito de las giras planetarias”, además de “el gran empujón que dio el Congreso: aprobó una ley que exime a los shows internacionales del pago de los altos gravámenes heredados de la era Fujimori”.
Pedro Romero, productor de Time for fun, la empresa que recibió la negativa final del Gobierno para cambiar el recital de Jonas Brothers de la pista atlética al estadio dijo a El Mercurio que “la competencia es férrea. Hace unos años Perú era una nebulosa, sin promotores serios ni esponsors, pero ahora poseen más recintos y no tienen nada que envidiar”.
El Mercurio reseña sobre la avalancha de conciertos que se viene realizando el Perú desde varios meses y explican que este “boom” se debe a que “el gobierno, las entidades deportivas y las productoras vienen impulsado una política para integrar al país al circuito de las giras planetarias”, además de “el gran empujón que dio el Congreso: aprobó una ley que exime a los shows internacionales del pago de los altos gravámenes heredados de la era Fujimori”.

En otro momento, cita a algunos promotores de conciertos quienes coinciden en señalar que el sostenido crecimiento del Perú y su reciente estabilidad política son un plus para los grandes espectáculos musicales.
Asimismo, señalan que el Perú es prácticamente el país que más tickets está comprando. Prueba de ello son los conciertos de Iron Maiden (32 mil personas) y Kiss (35 mil espectadores). Se suma ellos el apoteósico concierto de Oasis del jueves pasado, que reunió a 43 mil fanáticos. La banda inglesa se presentará la próxima semana en Santiago y según El Mercurio, apenas van 10 mil entradas vendidas.
“Lo cierto es que los artistas están pasando por Lima y olvidando otras plazas de Sudamérica. El martes 28 cantó allí Andrea Bocelli, quien no actuó ni en Santiago ni en Buenos Aires. El 23 de abril fue el turno de los B-52’s y los New York Dolls, que si bien fueron a Buenos Aires, obviaron a Santiago”, finaliza.
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